Masters League es un mánager de fútbol por temporadas. Creas un club desde cero en tu ciudad y lo llevas jornada a jornada contra los equipos de tu grupo. Javier ya tiene el suyo.
Tu escritorio de clubNo hay atajos ni estrellas prestadas. Empiezas con una plantilla corta y un presupuesto justo, y todo lo que consigues lo construyes tú: fichajes, cantera, estadio y una idea de juego.
Elige ciudad, nombre, colores y equipación. Tu escudo y tu estadio municipal quedan listos en unos minutos.
Tu grupo lo llevan otras personas. La clasificación, los rivales y sus fichajes se mueven mientras juegas.
Completa la plantilla con agentes libres o apuesta por pruebas de cantera. Tú decides el equilibrio entre prisa y proyecto.
Pon la alineación y el plan; el motor resuelve el partido con física de balón real. Ves cómo se juega, no solo el marcador.
Capturas reales del juego, sin retoques. Esto es lo que tienes delante desde el primer día.
La tabla de tu comunidad con puntos, diferencia de goles y forma de cada rival. Cada club lo dirige otra persona, y la clasificación se mueve jornada a jornada.
Liga · en vivoAtributos que alimentan el motor, condición física, moral y promesas de cantera. La plantilla que armes es la que salta al campo.
PlantillaAgentes libres y transferibles filtrados por lo que se ve. Lo demás lo destapa un ojeador. Compites por cada firma contra los otros mánagers del servidor.
MercadoCiudad, nombre y colores. Aceptas la invitación de Javier y entras directo a su grupo.
Tienes una pretemporada corta para fichar y ordenar el vestuario antes de que arranque la liga.
Juegas las jornadas, sigues a tus rivales y decides tu rumbo temporada a temporada.
Para que sepas dónde te metes antes de aceptar.
La liga corre en tiempo real. No hace falta estar pendiente todo el día: con revisar el club a diario basta.
Nadie arranca con un equipazo. El progreso es lento y depende de tus decisiones, no de pagar por atajos.
Tu grupo son otros mánagers. Se gana y se pierde contra decisiones humanas, no contra un guion.
Tardas unos minutos en tenerlo en pie. La primera jornada llega sola.